<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637</id><updated>2011-07-07T20:05:42.957-07:00</updated><title type='text'>PARÍS</title><subtitle type='html'>Je t'aime</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-4453578095617800983</id><published>2010-03-22T13:09:00.000-07:00</published><updated>2010-03-22T13:10:02.999-07:00</updated><title type='text'>Rutinas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suena la alarma. La paras. Suena la alarma. La paras. Suena la alarma. La paras. Miras la hora. Ya te tienes que levantar. Lo intentas pero... intento fallido. Te vuelves a acurrucar. La alarma no suena más. Te despiertas sobresaltado. ¿Te has dormido? Sólo han pasado cinco minutos. Te levantas, por fin. Abres las cortinas. Luz (o no, depende del día). Enciendes el ordenador y pones música. Leche más café más azúcar mientras los ojos se van abriendo. Ducha. Ya están abiertos casi del todo. Te vistes, te peinas, te pintas (mucho o poco, depende de la ocasión). Dejas el vaso sin lavar en la pica. Apagas el ordenador y coges la libreta. Chaqueta y bolso. Una vuelta a la llave y a la universidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Francés. Apuntes. Concentración. Visión global de la clase. Asentimiento con la cabeza como prueba de atención. Dibujos. Asentimiento fingido. Francés que te suena a chino. Miras la hora. Dibujo. Asentimiento. Hora. Dibujo. Hora (un minuto después). Intento de atención por sentimiento de culpabilidad. Pero llevas demasiado tiempo sin escuchar. Intento fallido. Hora. Dibujo. Hora. Ventana. Hora. Recuerdo de experiencias pasadas, Hora. Dibujo. Hora, hora, hora... ¡Hora de salir! Sales, con suerte encuentras a algún erasmus que te de conversación. Si no tienes suerte, directa al metro. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegas a tu pequeña morada. Abres la ventana. Preparas la comida y te la comes (¡claro!). Bajas a la máquina del café. Te tomas el café y acto seguido pierdes el tiempo. Facebook. Música. Recoges un poco la habitación (depende del día y del estado de ésta).Lees. Ves alguna serie. Hablas por teléfono, skipe o mesenger. ¡Pom, pom! Visita. En este punto hay varias opciones: perder el tiempo en compañía, ir a comprar, a dar un paseo, a tomas unas cervezas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hora de cenar. Por arte de magia se van reagrupando personas en la cocina para cenar. Hablas, comentas, preguntas, ríes, cocinas. Cenas con todos o sola si no has encontrado a nadie. La gente se empieza a desperdigar. Mañana hay uni y: tengo que estudiar, tengo que hacer deberes, tengo que madrugar. Vuelves a tu habitación. Una película y a dormir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suena la alarma...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es curioso como el hecho de romper una rutina implica que, con el paso del tiempo, crees otra rutina diferente a la que tenías. Pero rutina al fin y al cabo. Supongo que lo bonito es el hecho de ir creando rutinas nuevas hasta que consigas un abanico rutinario diversificado. De manera que visto por separados sólo sean simples rutinas pero en global, una vida llena de actividades diferentes. Cuanto más a menudo rompas con la rutina actual para crear otra, más grande será el abanico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo malo es cuando rompes con tu rutina actual para volver a tu rutina anterior. O no... Depende de como se mire. Puede que el hecho de volver sólo sea el proceso de transición necesario para seguir creando nuevas rutinas. Pero eso no lo podemos saber hasta que no volvemos. Y es mejor así, porque si lo supiéramos estaríamos hablando de una vida predecible y rutinaria, y no es eso lo que queremos, verdad?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-4453578095617800983?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/4453578095617800983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2010/03/rutinas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/4453578095617800983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/4453578095617800983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2010/03/rutinas.html' title='Rutinas'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-2202687691843621424</id><published>2009-11-30T09:54:00.000-08:00</published><updated>2009-11-30T10:01:25.485-08:00</updated><title type='text'>Conversaciónes incompatibles</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;Esta es una conversación banal y cotidiana que frecuentemente se da en un trayecto en transporte público. En este caso, es entre un chico japonés con el mismo nivel de francés que yo, es decir, elemental-básico-raspadillo (para preservar su intimidad, le llamaremos “japo”) y yo (que soy la que escribe y no tengo intimidad).&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¡Hola!&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¡Ei hola Natalia! ¿A 	dónde vas?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: A casa ya, vengo de 	clase. ¿Y tú?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Yo vengo de hacerme un 	pasaporte.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¡Ah! ¿Necesitas 	uno para viajar? Yo creía que con el dni era bastante.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Sí, yo viajo con el 	dni, pero en Japón cuando acabas las cotizaciones (es 	probable que no me haya dicha esa palabra, pero yo escribo lo he 	entendido) te tienes que hacer uno.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Ah... (con cara de: pues 	eso debe de ser típico de Japón...) ¿Y a dónde 	vas ahora? (retomando la pregunta que antes no me ha contestado)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: A la residencia, ¿y 	tú?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: (¿otra vez?) Sí, 	yo también.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Oye, ¿tu sabes dónde 	puedo (...) una foto?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: En los fotomatones del 	metro te puedes hacer... pero no salen muy bien. (Pensando que me 	está preguntando que cómo se puede hacer una foto... 	por el rollo del pasaporte, no sé, lo he asociado así...) 		&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Sí, sí... (Me 	responde siempre eso cuando no me entiende)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Pero tu pasaporte ya 	lleva la foto.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Sí. Es que necesito 	(...) una foto.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿El qué?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: A ver... tú con la 	máquina sacas una foto, pero se queda dentro de la máquina. 	Yo la quiero en el papel.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿Imprimir?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¡Eso! No sabía 	como se decía.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Jajaja La puedes imprimir 	en frente de la facultad, dónde hacen fotocopias, lo que no 	se si te lo harán en papel fotográfico.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Ah... gracias&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Oye, el miércoles 	no voy a la clase de francés, porque vienen unas amigas de 	Barcelona y sólo se quedan ese día.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¡Ah! ¿Te vienen 	a ver desde Italia?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: No, no, yo no soy 	italiana, soy de Barcelona.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Ah... pues hay mucha gente 	de Barcelona en la residencia, les puedes pedir consejo sobre la 	ciudad. (Pensando que me voy de vacaciones a Barcelona con unas 	amigas)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿Consejo para qué? 	( yo no entiendo nada)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Para conocerla...&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Sí, sí... 	(Yo también utilizo el método oui, oui... cuando no 	entiendo algo) ¿Y tú de qué parte de Japón 	eres? (por favor... cambiemos de tema)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: De (nombre japonés 	muy raro que no he entendido)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿Y está 	cerca de Osaka?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: No, es que en Japón 	todo está lejos porque tiene forma alargada. Pasa como en 	Italia. ¿Tú de que ciudad italiana eres?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: (y dale...) Yo no soy de 	Italia, soy de Barcelona...&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¡Ah! Ahora lo 	entiendo... ¡entonces no te hace falta pedir consejo para 	conocer la ciudad!&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: (bien)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Es que los españoles 	y los italianos hacéis la gggg igual.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿La erre? 	(Haciendo énfasis en la rr)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: Sí, la gggg. Hablais 	parecido.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Bueno la fonética 	igual se parece (no tengo ni idea de italiano) pero el acento es 	distinto.&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¿Ah si?&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: Sí, ellos cantan. 	(queriendo decir que ponen una entonación distinta)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: (Flipando cuándo ha 	escuchado algo de cantar) Sí, sí...&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;Llega la parada de la residencia...&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;ul style="text-align: justify;"&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¿Bajas? (Pregunta 	tonta si se supone que me ha dicho antes que iba a la residencia)&lt;/p&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: No, me bajo en (entre el 	ruido del pitido y demás, no se qué parada me ha 	dicho)&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;NATALIA: ¡Ah! (está 	claro que pasa de seguir con la conversación de besugos) 	¡Pues ya nos veremos!&lt;/p&gt; 	 	&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;JAPO: ¡Qué pases 	buena tarde! (Seguido de su habitual reverencia cuando se despide de 	la gente)&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;¡Viva la comunicación!&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-2202687691843621424?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/2202687691843621424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/conversacion-incompatible.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/2202687691843621424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/2202687691843621424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/conversacion-incompatible.html' title='Conversaciónes incompatibles'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-4529658060453980497</id><published>2009-11-24T02:47:00.000-08:00</published><updated>2009-11-24T02:51:17.965-08:00</updated><title type='text'>Volver...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Todo empezó con una mosca. Mientras esperaba a que el avión se empezara a mover la vi revoloteando al rededor mío. Al principio no le di importancia, se habrá colado con algún pasajero... pero luego me puse a pensar. La mosca estaba en Barcelona y sin darse cuenta, al cabo de dos horas, estaría en París. Sin saber como lo ha hecho viajaría de un país a otro. Ella sólo se metió en una puerta y eso le costaría encontrarse en otro lugar. Pero, ¿quién me dice a mí que esta mosca no venía de otro avión, de otra ciudad o de otro país? Lo mismo lo único que estaba haciendo era volver a su casa y lo de Barcelona sólo había sido un accidente.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;El avión arrancó. Fue todo bastante rápido. En pocos minutos ya estábamos haciendo la carrera para emprender el vuelo. Me olvidé de la mosca por unos instantes y me dispuse a disfrutar de las cosquillas de la subida y de las vistas de la ventana. Cuando se apagó la luz del cinturón, la volví a ver.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Pequeña... ¿vuelves a casa? Y la misma pregunta me hice yo. La mosca no me contestó pero la entiendo, yo tampoco tenía ni idea. Ahora parece que vivo en el mundo al revés. Voy a casa de visita y “vuelvo” a la que hace dos meses, era una simple ciudad vacacional. Llamo “mi casa”  a una habitación con la nevera a los pies de la cama. Tengo una rutina con banda sonora en francés. Cuando voy de visita a mi casa me preguntan como me va por París. Cuando vuelvo a mi otra casa, me preguntan como me ha ido por Barcelona. Y yo, en este punto, ya me he perdido.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Me recuerdo a las niñas pequeñas que se pierden por la calle y viene un señor policía y le pregunta: bonita, ¿dónde vives? Y la niña aún no se ha aprendido el nombre de la calle y no sabe qué contestar al policía. Pues yo tampoco.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;El avión aterriza. Tren más tren y vuelvo a ver mi calle. O la calle de la residencia, yo ya no sé... Entonces miro a mi alrededor. La calle de siempre, las casas de siempre, la lluvia de siempre. Y respiro porque he vuelto. Hace tres días volvía a mi casa y ahora vuelvo de mi casa...&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Todo depende a lo que llamemos casa... Y ya en mi habitación, con la calefacción puesta y cenando, me doy cuenta de que da igual. Aquí estoy bien, es mi casa. Allí también estoy bien, también es mi casa. Nos empeñamos en delimitar los territorios con fronteras absurdas y esto es lo que hace que yo me coma la cabeza en el avión. Cuando el señor policía me pregunte dónde vivo, no tendré ninguna duda: ¡en el mundo!&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-4529658060453980497?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/4529658060453980497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/volver.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/4529658060453980497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/4529658060453980497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/volver.html' title='Volver...'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-5754442608949656647</id><published>2009-11-08T10:05:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T10:09:28.321-08:00</updated><title type='text'>Un paseo</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt;    &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;Sales del metro. Una marea de gente a la vez que tú, casi todos con gafas de sol hipermodernas, cámaras fotográficas al cuello e incluso algún personaje con la camiseta “I Love París”. Levantas la vista y te ciegas por las luces de neón. De todos los colores: azul, verde, fucsia y rojo, mucho rojo. La calle es larguísima y muy ancha. A un lado y al otro gente, mucha gente. Vendedores ofreciéndote “paninis”, bocadillos, crêpes... en inglés, en castellano, algunos incluso en francés. La letra que predomina en los carteles de los comercios, bares, restaurantes y cines de la zona es la X. Sigues hacia adelante. Tienes la opción de recorrerte la calle de un lado a otro o seguir subiendo cuesta arriba. Sigues hasta lo más alto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;Poco a poco la gente se va dispersando. El paisaje va cambiando a medida que subes. El asfalto se transforma en adoquines. Las luces de neón en carteles de toda la vida. Los bares, restaurantes y cines X en pequeños comercios, tiendas de ropa, bares y restaurantes familiares. Entras en la verdadera esencia del barrio. Sigues para arriba. ¡Vaya cuestas! Pero las subes casi sin darte cuenta porque estas tan eclipsado mirando a tu alrededor que olvidas el esfuerzo de tus piernas. Parece que has vuelto a un pueblo, pero no, sigues en París. Te vas metiendo en pequeños callejones, de adoquines, claro. Casa antiguas, pero con un encanto especial. Parques medio vacíos. Y llegaron las escaleras.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;Hay quienes las cuentan, pero tu prefieres no hacerlo. Si te concentras demasiado en contar no verás lo que hay a tu alrededor. Y, créeme, vale la pena. A tu paso van apareciendo más casas antiguas. Hasta a la más vieja y polvorienta le encuentras algo especial. El ultimo escalón. Te giras, para ver cuánto has subido. Desde abajo parecía mucho, pero no ha sido para tanto. Te giras y descubres, entre algunos árboles, París. De momento, sólo ves un trocito. Paciencia.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;Sigues andando y entras, definitivamente en un auténtico pueblo. Más que todo lo que has dejado atrás. Aunque a medida que avanzas el turismo vuelve a aparecer. Dos calles y descubres el porqué. Se asoma entre tejado y tejado una cúpula blanca. Sigues esa dirección. De repente el aroma de la calle se vuelve a transformar. El olor a pintura y aguarrás reina en el ambiente. Y los ves. Una plaza pequeña llena de gente pintando. Por un instante, te olvidas de la cúpula a la que perseguías y te quedas allí. Pasearías por esa plaza todos los días. ¡Que cuadros! Las sonrisas de los pintores a tu paso te obliga a sonreír también. Por muy triste o enfadado que estés. Da igual. Algunos te quieren retratar, otros te enseñan sus cuadros y algunos tan sólo entablan conversación contigo. La amabilidad se respira por toda la plaza. Un fin de semana, esta plaza está plagada de restaurantes móviles y de turistas. La única oportunidad que tienes de ver los cuadros es metiéndote en una fila e ir andando. Pero por suerte, hoy es martes y un día cualquiera de noviembre. Además llueve y hace frío. En la plaza están los pintores y “cuatro gatos” más. Te acuerdas de la cúpula. Das una vuelta sobre ti mismo y la vuelves a descubrir. ¡Vamos allá!  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande;" align="justify"&gt;Se escucha el sonido de una guitarra. Miras hacia un lado y ves a un chico cantando y tocando. Te paras a escuchar un rato. Esa guitarra se transforma en la banda sonora de tu paseo. Sigues andando al ritmo de la música. Una esquina más... y ahí está. Nunca has sido partidario de religiones, dogmas ni templos de culto, pero esto es diferente. No es una iglesia... es una obra de arte. La boca se te abre levemente a medida que levantas la cabeza para verla en su totalidad. Es grandiosa y preciosa. A tus espaldas todo París. Puedes reconocer muchos de los monumentos que has estado viendo repetidas veces estas semanas. Vuelves la vista hacía la iglesia.  Guiñas un ojo a una de las gárgolas y te despides de ella. Hasta pronto, hasta muy pronto.    &lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-5754442608949656647?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/5754442608949656647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/un-paseo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/5754442608949656647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/5754442608949656647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/11/un-paseo.html' title='Un paseo'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-402281358866197857</id><published>2009-10-06T06:21:00.000-07:00</published><updated>2009-10-06T11:03:43.400-07:00</updated><title type='text'>La batalla campal</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;Erasmus... esos personajes llamados erasmus... Nos reconoces fácilmente por nuestra cara de poker cuando nos hablan en otro idioma diferente al nuestro como si hablaran con un nativo.  También los puedes encontrar en las fabulosas fiestas erasmus (no a todos... yo ahí no me incluyo) o en pequeños guetos de la nacionalidad a la que pertenezcan, por la pura necesidad de poder comunicarse de una manera fluida sin tener que pensar cada palabra de cada frase. Pero hay una cualidad que nos une a todos, o a casi todos (nunca me ha gustado esto de las generalizaciones, siempre hay excepciones): la afición que tenemos a las mesas de “apuntarse a cosas”. Sí, sí.. una afición un tanto extraña, pero real.   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;Empiezas el primer día, en la reunión de la presentación del curso dónde te explican lo maravilloso que va a ser este año porque estás en la universidad más maravillosa del mundo. Ahí nos enganchamos... porque esto es como una droga. Aquí los papeles para apuntarse a la visita a la biblioteca... ¿Una excursión a la biblioteca? Y te apuntas, porque igual es útil. Entonces te enteras de que hacen una excursión más barata para los erasmus. Y te apuntas, porque hay que aprovechar las ofertas. ¡Ay, mira! Unos cursillos intensivos de lengua francesa. Y te apuntas, esto ya por pura necesidad, al menos en mi caso. Y llega el día en que se abre el plazo para apuntarse a unos cursos semestrales de lengua, cultura, metodología y fonética francesa, y ahí es cuando la dependencia por apuntarse a algo y no quedarse sin plaza entra el acción.   &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;Primero, nos meten a todos en un salón de actos gigante y nos explican lo maravillosos que son estos cursos. Hasta aquí, la paz reina en el ambiente. Pero de repente, las mesas de “apuntarse a cosas” se abren y los erasmus, como hipnotizados por las palabras “ya os podéis apuntar”, se lanzan hacia abajo como lobos hambrientos. Empieza la batalla campal.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;Una marea humana multicultural se avalancha hacía las pobres señoras que presiden las mesas. Empujones y más empujones, esquinas de carpetas en la espalda, golpes, montones de brazos con un carnet en la mano, gritos, muticulturales también.... Y en medio de todo esto, tú, luchando por sobrevivir. Aguantando la presión de tu espalda (que es mucha, os lo puedo asegurar), respirando el poco oxígeno que tus compañeros te dejan y ¡hasta consigues sacar el carnet del monedero!. Pero tanto esfuerzo, merece la pena... llegas a la mesa y aun hay plazas... y por fin, la señora coge tu carnet y te apunta en la lista.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;La dependencia poco a poco va desapareciendo y la tranquilidad te envuelve. Ya tienes tu dosis de cursillo erasmus, ya puedes volver a casa.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: lucida grande; font-style: italic;" align="justify"&gt;Y el lunes que viene, ¡empiezan las clases!. Comienza la fase de integración.&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-402281358866197857?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/402281358866197857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/10/la-batalla-campal.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/402281358866197857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/402281358866197857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/10/la-batalla-campal.html' title='La batalla campal'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-3037524445161983639</id><published>2009-09-29T11:46:00.000-07:00</published><updated>2009-10-06T10:57:37.215-07:00</updated><title type='text'>La música de París</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: georgia; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Ni la ciudad de la luz, ni la ciudad del amor... para mi, París es música, no tengo ninguna duda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Hacía ya días que quería salir a vagar sin rumbo fijo por las calles de esta ciudad, para investigar el sitio donde vivo y, tengo que reconocerlo, para evadirme un poco de todo y de todos. Así que después del cursillo de francés y de comer en el comedor estudiantil (2.90 el menú, ¡todo un lujo!) cogí mi mapa y me fui al metro. Llegué a la rue Rivoli, una especie de “portal de l'àngel”, llena de tiendas. Allí di unas cuantas vueltas buscando un fnac donde poder comprar un póster barato para tapar la falta de pintura de mi habitación, pero mi búsqueda no dio resultado. Así que me fui dirección Notre Dame... una semana en París y sin ir a visitarla, que vergüenza... Allí me senté un rato a verla y a observar a toda la gente que hay buscando nuevas perspectivas a una foto típica parisina: aquí esto yo y Notre Dame de fondo. Hace gracia como todos hacen lo mismo, bueno, hacemos, que hace cosa de dos años éramos mi hermana y yo las que buscábamos las nuevas perspectivas. Seguí callejeando por esa zona hasta que acabé donde siempre acabo... en la plaza del Centro Pompidou. Mira que habran rincones en París, que espero seguir encontrando, pero aun no he dado con ninguno que sea como esa plaza. No tiene nada en especial, solo gente sentada pasando el rato, leyendo o tocando música. Creo que es por eso que siempre acabo allí, por la música.    &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;A lo que íbamos, allí estaba yo, como una indigente, sentada en el suelo comiéndome una caja de galletas que había comprado unos minutos antes en un super de por ahí. Al lado mío, una chica de mi edad más o menos con una funda de violín, esperaba a alguien. Cuando ese alguien llegó, la chica sacó el violín y empezó a tocar. Pero no para pedir dinero, ni para animar el ambiente, ella estaba totalmente ajena a lo que pasaba a su alrededor, ni siquiera abría los ojos. Sólo tocaba. Precioso, parecía una película. Al cabo de un rato tocando, un hombre que estaba sentado también cerca de nosotras le empezó a hablar. El hombre estaba ahí sentado con su guitarra desde antes de llegar yo, pero nadie se había dado cuenta. No se muy bien lo que le dijo, porque mi dominio del francés aun deja mucho que desear, pero al cabo de tres minutos empezaron a tocar juntos. Tampoco pedían dinero, ni animaban el ambiente (aunque sin darse cuenta, si lo estaban haciendo), sólo tocaban y se divertían. Espontáneo y natural, sin tener que preparar nada, por eso creo que me gusta tanto.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Después de deleitarnos con un concierto gratuito, la chica se fue y el hombre se quedó allí sentado como antes, fumando y con la guitarra metida en su funda. Cuando ya pensaba que se me había acabado la diversión y que debía volver a casa llegó la parte más graciosa. En la película Across the Universe hay una escena, algo surrealista, con la canción de fondo que da título al film. El protagonista está en el metro y en la parte de la canción en que cantan los monjes budistas, aparecen unos cuantos vestidos con sus túnicas naranjas bailando, cantando y tocando la pandereta. Allí, en mitad del metro y de toda la gente. Pues una cosa así me ha pasado a mi... Estaba aun sentada en la plaza cuando escucho por detrás unas campanillas cada vez más fuertes. Luego unos cánticos traídos directamente del Nepal. Me giro y allí me los encuentro... unos monjes budistas cantando y bailando en mitad de la calle, felices y contentos con unos micros a lo Madonna.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;Una tarde que ha ido de lo bohemio a lo surrealista, pero todo con música, porque sino no sería París.    &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-family: georgia; font-style: italic;" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fFy029K3Z4o&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/fFy029K3Z4o&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí dejo la escena de la película.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-3037524445161983639?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/3037524445161983639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/09/la-musica-de-paris.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/3037524445161983639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/3037524445161983639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/09/la-musica-de-paris.html' title='La música de París'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1743241569875106637.post-1465181008732824964</id><published>2009-09-24T07:38:00.000-07:00</published><updated>2010-01-01T08:37:55.886-08:00</updated><title type='text'>Que empiece la aventura...</title><content type='html'>&lt;meta equiv="CONTENT-TYPE" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;title&gt;&lt;/title&gt;&lt;meta name="GENERATOR" content="OpenOffice.org 2.4  (Win32)"&gt;&lt;style type="text/css"&gt; 	&lt;!-- 		@page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--&gt; 	&lt;/style&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Y ahí estábamos... una maleta de unos mil quilos, una mochila, una maleta más pequeña, una bolsa de papel, mi hermana y yo. Oliendo el aire de París recién salidas del avión. Estábamos en Orly y nuestro objetivo era llegar a la Cité Universitaire, al College Neerlandais, que era mi residencia y mi vivienda durante los próximos 9 meses. Cogimos un carro para llevar todos los bultos, porque ni el cuerpo de mi hermana ni mi fuerza daban para cargar todo eso. Fuimos a la oficina de turismo a preguntar (de la manera más clara posible dado nuestro nivelazo de francés) como podíamos llegar a la Cité y si un taxi nos iba a costar una millonada, por eso de que París tiene fama de ser un pelín caro... La buena mujer, contestándonos en inglés (debió percibir que no eramos francesas) nos dijo que por 30 euros como mucho nos llevaban. Así que nos fuimos en busca de un taxi, el objetivo había cambiado. Aquí empezó uno de los desastres de mi aventura. Mi hermana caminaba entre la gente buscando la parada de taxi, yo la seguía con el carro de los mil quilos arrasando a quien se pusiera delante. Mi hermana bajó de la acera, delante de una parada de autobús. Yo y el carro la seguimos. Mi hermana subió a la acera al ver que un autobús se acercaba. Yo... sólo lo intenté. Vi que el autobús se me echaba encima y con gran decisión y algo de ingenuidad me dispuse a subir el bordillo de la acera con el carro, pero la rueda no subió. El carro y yo nos quedamos clavados y todas las maletas (también la de mil quilos) volcaron. Por suerte, el autobús frenó y la gente de la parada me ayudó a volver a cargar todas las maletas en el carro. Para que luego digan que los franceses son estirados. Una hora en París, un posible accidente mortal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;En fin... pasado el susto cogimos un taxi y nos llevó a la Cité, una tremenda ciudad de residencias en frente de un bonito parque. Próximo objetivo: encontrar el College Neerlandais en medio de tantísimos edificios residenciales. Esto fue una gran hazaña... Preguntamos a unos cuantos que nos íbamos encontrando por el camino, sin mucho éxito porque estábamos todos igual de perdidos, hasta que encontramos a nuestro salvador. Un amigo belga que nos paseó por toda la Cité (el pobre tampoco sabía muy bien a donde iba porque había llegado el día anterior). Después de cerca de una hora dando vueltas y de que nuestro nuevo amigo, tan amablemente, nos ayudara con la maleta a subir y bajar las escaleras y nos acompañara durante todo el camino, llegamos a la residencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;¡Objetivo conseguido! Felices y contentas entramos en mi nueva habitación/casa y...A ver, es grande y espaciosa, no es lo que me imaginaba pero... menos mal que tengo un pensamiento positivo característico. Los muebles son viejos, la ventana no cierra, mi “lavabo” está dentro de un armario, no hay platos, ni cubiertos, ni vasos, ni ollas para cocinar y lo peor de todo, el váter también se comparte. Pero bueno, tengo un techo bajo el que vivir, la habitación tiene un gran ventanal que da a la calle con una repisa en la que te puedes subir a observar la gente que pasa y hay una recepcionista mejicana que habla español y me entiende. No me puedo quejar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; font-style: italic; " align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Próximo objetivo: comprar utensilios de cocina, decoración para llenar todas las estanterías, comida para la nevera... en definitiva, convertir esta habitación de muebles viejos en mi nueva mini casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1743241569875106637-1465181008732824964?l=nataliasinciudad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/feeds/1465181008732824964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/09/que-empiece-la-aventura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/1465181008732824964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1743241569875106637/posts/default/1465181008732824964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://nataliasinciudad.blogspot.com/2009/09/que-empiece-la-aventura.html' title='Que empiece la aventura...'/><author><name>Natalia</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
